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Ginebra, Suiza y Summit, NJ, EE. UU. – 24 de septiembre de 2014 Celgene Global Health (CGH), una división de Celgene Corporation (NASDAQ: CELG) y la iniciativa de Medicamentos para enfermedades olvidadas (DNDi por sus siglas en inglés) refuerzan su colaboración con un acuerdo de investigación conjunta por cuatro años para identificar y optimizar nuevos fármacos candidatos para el tratamiento de enfermedades tropicales olvidadas (ETO). Celgene proporcionará a DNDi nuevos datos y recursos para acelerar el desarrollo médico de nuevos tratamientos para pacientes con ETO.  

Desde 2011, CGH y DNDi han colaborado en la selección de la biblioteca de compuestos de CGH para actuar contra las ETO. En la actualidad, están ampliando su colaboración en la identificación y optimización de posibles candidatos terapéuticos para varias de las enfermedades más olvidadas del mundo, incluyendo entre otras, leishmaniasis, enfermedad del sueño, enfermedad de Chagas, ceguera de los ríos y elefantiasis. El Acuerdo de colaboración para la investigación se centra en la fase de optimización de posible medicamento con potencial terapéutico de la investigación, con CGH como proveedor de moléculas de interés para las enfermedades que se tienen como objetivo; además se usará sus plataformas tecnológicas de identificación de objetivos y descubrimiento de fármacos para hacer progresar dichas moléculas hasta identificar candidatos clínicos. DNDi se encargará de la confirmación de los prototipos, además de coordinar y realizar la expansión de estos.

“Trabajar con DNDi es un reflejo del valor potencial que está creando el programa de salud internacional de Celgene, para tratar las enfermedades que sufren los pacientes de muchas de las áreas con la menor renta per cápita del mundo.  Nos complace asociarnos con la DNDi en esta tarea”, comentó el dr. Jerry Zeldis, director ejecutivo de Celgene Global Health y Director médico de Celgene Corporation. “Esta colaboración refleja de forma precisa la cultura y valores de Celgene”.

“Nos complace llevar nuestra colaboración con CGH un paso más allá para identificar nuevos componentes para el tratamiento de enfermedades olvidadas”, comenta el dr. Bernard Pécoul, director ejecutivo de la DNDi. “La experiencia que Celgene ha desarrollado en los últimos años con su planteamiento en la salud global será un gran activo para el descubrimiento de medicamentos para enfermedades tropicales olvidadas”. El acuerdo asegura que el resultado de la investigación conjunta proporcionará a la DNDi la libertad para operar dentro del ámbito de enfermedades contagiosas olvidadas sin necesidad de pagar cánones o tasas de licencia.

Celgene tiene el derecho de la primera negociación para convertirse en el socio de distribución, fabricación y desarrollo clínico de DNDi, con un compromiso para proporcionar un acceso amplio y sin interferencia a los pacientes con necesidades en países endémicos.  

Acerca de las enfermedades tropicales olvidadas

Las enfermedades olvidadas son un grupo de infecciones tropicales que afectan desproporcionadamente a las poblaciones marginales y pobres del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas o una sexta parte de la población global sufren de una o más enfermedades tropicales infecciosas. La asociación entre la DNDi y Celgene se centra en buscar nuevos tratamientos para las siguientes enfermedades:

  • La leishmaniasis.
  • Enfermedad del sueño.
  • La enfermedad de Chagas
  • Enfermedades causadas por filiarias

 

  Acerca de la iniciativa de medicamentos para las enfermedades olvidadas (DNDi)

La iniciativa de medicamentos para enfermedades olvidadas (DNDi) es una organización de investigación y desarrollo sin ánimo de lucro que trabaja para entregar nuevos tratamientos para las enfermedades olvidadas, en concreto la enfermedad del sueño (tripanosomiasis africana en hombre), enfermedad de Chagas, leishmaniasis, enfermedades filarias específicas, VIH pediátrico y malaria.

La DNDi se creó en 2003 por Médicos sin fronteras (MSF), la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ) de Brasil, el Consejo Indio para la investigación médica (ICMR), el Instituto de investigación médica de Kenia (KEMRI), el Ministerio de Salud de Malasia y el Instituto Pasteur de Francia. El programa especial para investigación de enfermedades tropicales (TDR) sirve como un observatorio permanente. Desde su creación, la DNDi ha entregado seis nuevos tratamientos para pacientes olvidados: dos tratamientos contra la malaria de dosis fija (ASAQ y ASMQ), una terapia de combinación de nifurtimox-eflornitina (NECT) para la enfermedad del sueño de fase tardía, una terapia de combinación de estibogluconato de sodio y paromomicina (SSG&PM) para la leishmaniasis visceral en África, un conjunto de terapias combinadas para la leishmaniasis visceral en Asia y una forma de dosis pediátrica de benznidazol para la enfermedad de Chagas. www.dndi.org  

Acerca de Celgene Global Health (CGH)

Fundada en 2009, CGH es una división de Celgene Corporation centrada en proporcionar innovación médica para los retos sanitarios en los países en desarrollo. Creemos que unas terapias innovadoras y unas sociedades de asistencia sanitaria son componentes esenciales para lograr progreso y prosperidad a largo plazo en todo el mundo. CGH también se compromete a ofrecer apoyo para mejorar la infraestructura y capacidad de los sistemas sanitarios y los expertos médicos locales de los países en vías de desarrollo, para ampliar el acceso a medicinas seguras y eficaces. Nuestra creencia es que el acceso a las medicinas se basa en la creencia de que los enfoques con mayor éxito provienen de las asociaciones públicas-privadas, la colaboración con expertos locales y el intercambio de las mejores prácticas. Para obtener más información, visite www.celgene.com.

Declaraciones de futuro

Esta nota de prensa contiene declaraciones referidas al futuro, que generalmente no son declaraciones basadas en datos históricos. Las declaraciones referidas al futuro de pueden identificarse por las palabras “se espera”, “se prevé”, “se cree”, “tiene intención de”, “se estima”, “planea” “hará”, “predicción” y expresiones similares. Las declaraciones referidas al futuro se basan en planes actuales de gestión, estimaciones, suposiciones y proyecciones, y se refieren solo a la fecha en que se hacen.

No asumimos obligación alguna de actualizar ninguna declaración referida al futuro a la vista de la nueva información o de acontecimientos futuros, salvo cuando lo exija la ley. Las declaraciones referidas al futuro implican riesgos inherentes e incertidumbres, la mayoría de los cuales son difíciles de predecir y se encuentran generalmente fuera de nuestro control. Los resultados o desenlaces reales pueden diferir sustancialmente de los que se deducen de las declaraciones referidas al futuro debido a una serie de factores, muchos de los cuales se tratan más detalladamente en nuestro Informe Anual en el formulario 10-K y nuestros otros informes presentados a la Comisión de Valores y Bolsa.

Para obtener más información, póngase en contacto con:   Violaine Dallenbach DNDi directora de prensa y comunicación vdallenbach@dndi.org Tel.: +41 22 906 92 47   Brian Gill Celgene Corporation vice presidente de Global Corporate Communications bgill@celgene.com Tel.: +1 908 673 9530

El propósito final de la innovación médica debe ser impactar positivamente en la vida de los pacientes, generando soluciones que permitan brindar asistencia médica de alta calidad.  Fomentar la búsqueda de nuevos descubrimientos es la promesa que permitirá traer nuevas posibilidades  y nuevas esperanzas para cientos de miles de personas en todo el mundo que sufren de cáncer incurable y otras enfermedades.

Es responsabilidad de la industria farmacéutica buscar nuevas fronteras y atacar a las enfermedades desde su origen, y hacer el mejor uso de la ciencia para explorar reacciones biológicas que encierran un alto potencial terapéutico.

Una buena muestra de lo que puede lograrse es el desarrollo de nuevos medicamentos que se han creado para el tratamiento de cánceres hematológicos, los cuales ofrecen múltiples beneficios a pacientes de todo el mundo, quienes previamente no contaban con alternativas.

Los datos de la investigación clínica muestran que ahora, más que nunca, estamos aumentando las tasas de supervivencia de los pacientes y disminuyendo la carga financiera del sistema sanitario con respecto a las hemopatías. Como ejemplo destacable podemos decir que la Fundación Internacional de Mieloma informó recientemente que las nuevas terapias aumentan la supervivencia en pacientes ancianos con mieloma hasta el punto que se parece mucho a la supervivencia de las personas sanas.

De esta manera, la innovación médica forma parte de un círculo virtuoso para mejorar la calidad de vida, reducir los costos del cuidado de la salud, incrementar la productividad y conducir al crecimiento económico.  Actualmente, estamos en medio de una época de enfoque sin precedentes en el cuidado de la salud mundial, con representantes de la industria farmacéutica, como Celgene, más involucrados que nunca. Los gobiernos, médicos, profesionales de la salud, corporaciones, instituciones académicas e incluso los propios pacientes están buscando soluciones a los retos del acceso y la entrega de productos de salud vitales y servicios a los que más los necesitan. Para continuar en este camino, es importante buscar sinergia con todos los actores involucrados, para que quienes lo necesitan tengan acceso a las innovaciones médicas que se van generando gracias a la apuesta por la ciencia y el descubrimiento.

 

Leishmaniasis, Enfermedad de Chagas, Filariasis linfáticas; estas son enfermedades de las que el ciudadano medio de un país desarrollado seguramente nunca ha oído hablar. Sin embargo, afectan directamente a mil millones de personas en todo el mundo y amenazan con infectar a miles más.

Hay aproximadamente 17 enfermedades tropicales olvidadas que atacan a casi mil millones de personas en los países en vías de desarrollo, especialmente a los habitantes de barrios pobres y  sus familias. [1]

“Más de la mitad de la población humana corre el riesgo de contraer, o ha contraído ya, enfermedades tropicales, contagiosas y olvidadas”, dijo el dr. Jerome B. Zeldis, director general de Celgene Global Health y director jefe de marketing de Celgene, en el Congreso internacional de medicamentos huérfanos de Europa en 2011. A pesar de la naturaleza de las enfermedades tropicales olvidadas, tan extendidas, muchos de los fármacos que se usan para tratarlos son antiguos o tienen efectos secundarios graves. Unas opciones mejores serían más efectivas, asequibles, orales, tolerables, se tomarían solo una vez al día y podrían resistir las altas temperaturas y la humedad.

Lamentablemente, la investigación de las enfermedades tropicales olvidadas no tiene el mismo nivel de financiamiento que las tres grandes enfermedades tropicales: el virus de inmunodeficiencia humano (VIH)/el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), malaria y tuberculosis, que tienen un gran apoyo por parte del Fondo Mundial. Las enfermedades tropicales olvidadas, tradicionalmente, tampoco han sido del interés de las grandes empresas farmacéuticas, debido a que aportan pocos beneficios o ninguno.

Pero la situación finalmente está empezando a mejorar.  En 2012, la Fundación Bill y Melinda Gates donó 363 millones de dólares a lo largo de cinco años para contribuir con los programas de investigación y distribución de fármacos para enfermedades tropicales olvidadas. Algunas empresas farmacéuticas están ayudando a base de donar medicinas, y se cree que muchas personas conseguirán finalmente los tratamientos que necesitan desesperadamente.

Celgene Global Health (CGH), una división de Celgene Corporation fundada en 2009, sabe que la enfermedad puede impedir que la gente sea productiva social y económicamente. CGH sostiene que su compromiso con los pacientes debe extenderse a las personas de los países en vías de desarrollo, y que ofrecer terapias que salven vidas y participar en asociaciones de asistencia sanitaria son mecanismos esenciales para promover la prosperidad en todo el mundo. CGH trabaja con asociaciones de desarrollo de productos, organizaciones no gubernamentales (ONGs), instituciones académicas y otras organizaciones para evaluar el potencial de algunos de sus compuestos, para ser utilizados en el tratamiento de enfermedades olvidadas.

Los proyectos están en distintas etapas, que van desde selecciones hasta ensayos clínicos. Los programas actuales de investigación y desarrollo (I+D) tienen por objetivo la leishmaniasis, la tripanosomiasis africana humana (TAH), la enfermedad de Chagas, malaria, filariasis linfática, tuberculosis, fiebres hemorrágicas, VIH y sarcoma de Kaposi. Basándose en sus experiencias, Celgene ha colaborado con la Agencia estadounidense para el desarrollo internacional (USAID), la Universidad de Indiana y el Modelo académico para suministrar acceso a la asistencia sanitaria (AMPATH) y apoyar así el acceso seguro a terapias que salvan vidas. Ahora AMPATH trabaja en Kenia para formar al personal médico y mejorar los sistemas de seguridad del paciente, la seguridad farmacológica y el control de la distribución.

El objetivo de la colaboración entre empresas farmacéuticas y organizaciones sanitarias internacionales es asegurar que más gente con enfermedades tropicales olvidadas reciba los tratamientos necesarios.  Aunque haya esperanza, aún queda mucho por hacer para derrotar a las enfermedades tropicales olvidadas.

 

 

Referencias

[1] Presente y Futuro de las enfermedades tropicales, EIDON no. 9, Enero-Julio 2013, p. 76

 

¿Se imagina un mundo donde la palabra “cáncer” no dé miedo? En este mundo, la gente lo considera una afección crónica manejable, en lugar de una enfermedad que amenaza la vida. Bueno, según los expertos de un foro reciente sobre investigación del cáncer, puede que estemos más cerca de lo que cree de convertir esto en una realidad.

“Es realista pensar que tendremos un mundo sin el impacto del cáncer” dijo la dra. Amy Abernethy, oncóloga de Duke Medicine en Carolina del Norte y una de las conferenciantes del foro “World Free from Cancer: A Road Paved with Medical Innovation” (Mundo sin cáncer: un camino pavimentado con la innovación médica), que celebraron a principios de este año Research!America y la Red de acción contra el cáncer de páncreas.

La innovación médica ya ha realizado un progreso importante contra el cáncer. En la actualidad, el índice de supervivencia relativa de cinco años para todos los cánceres ha llegado al 68 por ciento, desde el 49 por ciento de los años 70. Se espera que a lo largo de la siguiente década, la cantidad de personas que hayan sobrevivido a cinco o más años tras un diagnóstico de cáncer aumente en un 37 por ciento hasta más de 11,9 millones en los Estados Unidos, según un informe publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention.

Necesitamos continuar el impulso que hemos iniciado y trabajar juntos para cambiar el transcurso de la salud humana por los pacientes, la asistencia sanitaria, nuestra economía y las generaciones futuras.

“Estamos viendo a personas que reciben un tratamiento periódico y que viven año tras año con una enfermedad avanzada, con cánceres que se han extendido hasta el pulmón, el hígado, el cerebro o el hueso”, dijo el dr. Michael Fisch, director del programa de oncología general en el M.D. Anderson Cancer Center de Houston, en una entrevista con el New York Times. “En 1997, no nos habríamos imaginado que esto fuera posible”.

El cambio de ritmo de supervivencia del cáncer ya es evidente en el mieloma múltiple. Desde los años 90, el tiempo de supervivencia del mieloma ha aumentado en un 300 por ciento, pasando de un índice de supervivencia medio de 2,5 años en 1997 a más de 10 años en 2012. Solo en los Estados Unidos, la supervivencia llegó al 73 por ciento en la primera década de este siglo.

A pesar de estos avances, los casos y las muertes siguen aumentado a nivel global. Se informaron de más de 14,1 millones de casos de cáncer en todo el mundo en 2012, hasta un 11 por ciento desde los 12,7 millones de 2008, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Fondo internacional para la investigación mundial del cáncer calcula que esta cifra podría aumentar hasta 24 millones en 2035. Con estadísticas así, es comprensible que tanta gente tenga miedo al cáncer, y a veces pierdan la esperanza cuando se les diagnostica.

Pero los expertos del foro “World Free from Cancer” (Mundo sin cáncer) creen que un mundo sin cánceres no solo es posible, sino que está al alcance. Unos tratamientos innovadores pueden transformar el cáncer en una afección para la salud controlable, como la diabetes, la esclerosis múltiple y la artritis. De modo que aunque es posible que los pacientes no lleguen a curarse de la enfermedad, aún podrán seguir viviendo plenamente con los tratamientos adecuados.

Para llegar ahí, necesitamos procesos de innovación continua y colaboración de los pacientes, asesores, proveedores sanitarios, profesores, otros innovadores, contribuyentes, planificadores y reguladores. Las asociaciones entre el sector público y privado proporcionan una opción para ayudar a los investigadores a colaborar compartiendo recursos y datos. Además, al simplificar la ruta de aprobación acelerada para nuevas terapias, los pacientes podrían acceder a nuevos medicamentos más eficaces antes.

La creación de asociaciones en un ecosistema de innovación es esencial para avanzar en la investigación del cáncer. “Estamos comenzando a darnos cuenta que trabajar juntos es importante”, comentó el dr. Abernethy.

“Necesitamos continuar la inercia que hemos comenzado y trabajar juntos para cambiar el curso de la sanidad para pacientes, cuidados sanitarios, nuestra economía y el de las generaciones futuras”, comentó Robert Hariri, director, fundador y jefe científico de Celgene Cellular Therapeutics y ponente en el foro “World Free from Cancer” (Mundo sin cáncer).

Los motores de la innovación médica en Europa han requerido un cambio en la política: con el fin de evitar detener el crecimiento económico, los legisladores europeos deberían considerar un planteamiento de mayor colaboración en el que los pacientes sean lo primero. En 2009, la Unión Europea (UE) empleó un 1,91 por ciento de su PIB, el valor de todos los productos y servicios que produce, en investigación y desarrollo (I+D) en 2009, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Este valor está muy lejos del gasto de Estados Unidos (2,82 por ciento) y Japón (3,36 por ciento) ese año. La Comisión Europea respondió en 2010 lanzando una ambiciosa estrategia de crecimiento, Europe 2020, para impulsar las inversiones en I+D hasta el 3 del PIB en 2020. La comisión calculó que el plan crearía 3,7 millones de puestos de trabajo y que aumentaría el PIB anual en 795.000 millones de euros. Por el momento, los resultados han sido desiguales. Aunque la tendencia está en la dirección correcta, la UE solo aumentó su inversión hasta el 1,96 por ciento. Mientras, China pasó del 1,70 al 1,99 por ciento durante el mismo período, superando a la UE en esta medición por primera vez.

Marion Kroneabel, director gerente de la Asociación europea de farmabiotecnología, advirtió a los lectores de Nature BioTechnology, “Esto podría afectar a la innovación, ya que la reducción del precio de los medicamentos reducirá los incentivos de las empresas biofarmacéuticas para invertir en I+D”. De hecho, como resultado de este cambio en la política, varias empresas han decidido no lanzar sus productos en algunos países. “En realidad, no hay un proceso tan eficiente para pasar del laboratorio al caso práctico en la UE como en Estados Unidos y Japón”, comentó Constance Bagley, profesora en Yale School of Management. “En concreto, las restricciones sobre tomar investigaciones financiadas públicamente de universidades y permitir a los científicos separarse para iniciar nuevas empresas o para vender o licenciar dicha investigación está mucho menos desarrollada que en Estados Unidos”.“La Comisión Europea lleva mucho tiempo avisando de que China está poniéndose al día en términos de intensidad de I+D” dijo Michael Jennings, representante de investigación de la comisión, a Nature News. “La UE necesita un verdadero empujón para aumentar el gasto en I+D en el sector público, pero especialmente en el privado”. Sin embargo, la cinta roja se mantiene en el camino. La Directiva de ensayos clínicos de 2001, por ejemplo, ha aumentado el tiempo y gasto necesario para realizar un ensayo clínico. Esta política ha contribuido a una caída del 25 por ciento en las solicitudes de pruebas clínicas en Europa de 2007 a 2011, según una propuesta para mejorar la directiva. En algunos casos, incluso cuando se ha obtenido la innovación, los mecanismos de control de precios niegan el acceso a los pacientes a los nuevos medicamentos.

Las políticas que apoyan la colaboración entre el sector público y privado podrían ayudar, según un informe realizado por la empresa de consultoría Pugatch Consilium. Por ejemplo, la incorporación de fuentes de financiamiento privada y pública para la atención sanitaria proporcionaría a los pacientes más opciones de tratamientos a la vez que apoyaría la innovación y competencia, según el informe. Además, se realizarían más inversiones en programas como la Innovative Medicines Initiative (Iniciativa de medicamentos innovadores), un programa de investigación público-privado destinado a desarrollar nuevos tratamientos.

Las políticas de transferencia tecnológica también tienen que ser claras. Un país que comprende esta necesidad es Suecia, uno de los mayores inversionistas en I+D de la UE, con un 3,40 por ciento de su PIB. Viendo la importancia de comercializar las conclusiones de la investigación, el gobierno sueco estableció oficinas de transferencia de tecnología en ocho universidades en 2008 para promover la innovación y para facilitar la transferencia del conocimiento académico al sector privado. Mientras, las universidades o reguladores de otros estados miembros de la UE todavía siguen debatiendo si la comercialización de la tecnología desarrollada en programas financiados por programas públicos es adecuado. Bagley considera que sí que lo es. “Lo que es peor que la idea de la industria subsidiada”, comentó, “es tener desarrollos de investigación que podrían salvar vidas que están paralizados en laboratorios porque no hay suficiente financiación para comercializarlos”.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo, tan solo en 2012 hubo unos 14 millones de nuevos casos y 8.2 millones de muertes relacionadas con esta enfermedad. Por tal motivo, se ha previsto que el número de nuevos casos aumenten aproximadamente un 70% en los próximos 20 años, es decir, 22 millones de casos.

Entre los principales padecimientos oncológicos sanguíneos más recurrentes se encuentran la Leucemia, el linfoma no-Hodgkin, así como el Mieloma Múltiple, el tercer cáncer más común en la sangre.[1]

El Mieloma Múltiple (MM) es un cáncer en las células plasmáticas, las cuales producen anticuerpos para combatir las enfermedades. Sin embargo, en el MM las células plasmáticas se multiplican sin control en la médula ósea por lo que se forman tumores en las áreas de huesos huecos, debido a la producción en exceso del anticuerpo conocido como Proteína M, la cual no tiene utilidad alguna.

En el mundo, 114 mil 251 nuevos casos son diagnosticados anualmente, mientras que 229 mil 468 personas viven con este padecimiento.[2] En su mayoría, las personas que contraen esta enfermedad rondan los 65 años al momento del diagnóstico, es decir, afecta al sector poblacional de los adultos mayores. Desafortunadamente, en los últimos veinte años no se había contado con tratamientos específicos para atacar esta enfermedad.

Por las condiciones de su edad los pacientes no eran candidatos para tratarse mediante sesiones de quimioterapia, las cuales pueden resultar demasiado agresivas para su organismo. En las ultimas décadas la industria farmacéutica enfocada a la innovación se dio a la tarea de encontrar soluciones para este tipo de enfermedades hematológicas de alto impacto y aún no cubiertas y se han desarrollado terapias innovadoras, que bloquean la capacidad de las células tumorales para su multiplicación, matando directamente las células tumorales, y a la vez, activando y estimulando partes del sistema inmune conocidas como Células T y Células asesinas naturales para luchar contra el cáncer. Es así como se puso de manifiesto la importancia de la innovación médica para la creación de tratamientos que transformen positivamente el curso de las enfermedades.

Celgene ha formado parte de la industria farmacéutica que impulsa constantemente la creación de nuevas alternativas a favor de la salud. A través de la innovación médica,  se pueden mejorar los indicadores de esperanza y calidad de vida, generar soluciones ante los retos que enfrentan los sistemas de salud, y estimular el crecimiento de la economía global.

 

REFERENCIAS:

[1] National Cancer Institute. A Snapshot of Myeloma: Incidence and Mortality. www.cancer.gov/researchandfunding/snapshots/myeloma. Acceso el 09 de junio de 2015.

[2] World Health Organization. GLOBOCAN 2012: World. globocan.iarc.fr/Pages/fact_sheets_population.aspx. Acceso el 09 de junio de 2015

Divulgar la información sobre el cáncer es importante. El 4 de febrero es el Día Mundial del Cáncer, una iniciativa dirigida por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC por sus siglas en inglés). Este movimiento busca romper los mitos que hay en torno al cáncer, informando a la gente sobre el cáncer en general y disipar las falacias sobre la enfermedad. Como partidario de la UICC, Celgene reconoce sus esfuerzos por “Desmentir los mitos” que hay sobre el cáncer, incluyendo la necesidad de hablar del cáncer y de animar a todo el mundo a involucrarse.

Todos los años 14 millones de personas de todo el mundo descubren que tienen cáncer, según los Centros para el control y prevención de enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). [1]

Cada año mueren 8 millones de personas en todo el mundo por algún tipo de cáncer.[1]

Aunque el cáncer es una epidemia internacional que afecta a las personas de todas las edades, extender la toma de conciencia y mejorar las opciones de tratamiento no formaron parte de los Objetivos de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas que los estados miembros aceptaron alcanzar para 2015. A veces se asume que el cáncer es una enfermedad que afecta solo a la gente mayor en los países desarrollados.  La Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo, calcula que aproximadamente el 70 por ciento de las muertes por cáncer de 2008 se produjeron en países con ingresos inferiores o medios.

Para 2030, los países en vías de desarrollo tendrán la mayor parte de la carga mundial de los 21,4 millones de nuevos casos de cáncer al año que se predicen. En ese punto, se calcula que el costo internacional del tratamiento contra el cáncer será de 458.000 millones de dólares al año. Las buenas noticias son que, hoy día, se pueden curar o tratar con mayor eficacia más cánceres, añadiendo más años en potencia a las vidas de los pacientes.

Desde 1990, la mortalidad por cáncer ha descendido en más de un 22 por ciento, y la cantidad de gente que sobrevive a la enfermedad y vive más tiempo es más del doble. Las nuevas medicinas innovadoras que han desarrollado las empresas farmacéuticas y de biotecnología han ayudado a salvar 43 millones de años de vida y han contribuido 4,7 billones de dólares estadounidenses en beneficios adicionales, al conseguir que los pacientes vivan más y contribuyan a la economía desde 1990. Además, la supervivencia al cáncer se ha duplicado desde 1990: desde 6 millones a 13.

El trabajo para curar a todos los tipos de cáncer, sin embargo, está lejos de terminar. Así que por eso en Celgene la concientización, el desarrollo de asociaciones con múltiples organizaciones, la investigación y la incorporación al mercado de terapias contra el cáncer innovadoras, así como ayudar a los pacientes a acceder a los recursos y medicinas que necesitan, son prioritarios no solo en el Día Mundial del Cáncer, sino durante todo el año.

Mientras el cáncer siga siendo una epidemia para la salud internacional, Celgene continuará su compromiso con el desarrollo de nuevos recursos, programas y tratamientos que puedan ser de ayuda para mejorar las vidas de los diagnosticados con cáncer en todo el mundo.

“Un solo día nunca es suficiente”, dijo Joel Beetsch, vicepresidente de Defensa del paciente de Celgene. “¿Cómo se amplía ese día a 364 más?” Cuando Beetsch se sienta en una sala con algunos de los pacientes con cáncer, a menudo piensa en los pacientes que representan. “Tratamos de ser los socios de nuestros pacientes”, dijo. “¿Qué podemos hacer para afectar a las vidas de un solo paciente… o de miles de pacientes?” Una forma mediante la que Celgene contribuye a la ayuda a los pacientes es mediante su programa Premios “Impacto en la innovación”. El programa homenajea a las iniciativas de éxito e innovadoras de las organizaciones sin ánimo de lucro con sede en los EE. UU. y que tratan las necesidades de los pacientes, cuidadores y proveedores sanitarios en el complicado entorno sanitario de hoy en día.

El objetivo de los Premios “Impacto en la innovación” es reconocer las importantes contribuciones de organizaciones profesionales al tratamiento y cuidado de los pacientes, pero también ampliar el impacto de los programas premiados, ayudando a mantenerlos, ampliarlos y replicarlos.

 

 

[1] Centers for Desease Control and prevention. World Cancer Day. CDC February 2015,  http://www.cdc.gov/cancer/dcpc/resources/features/WorldCancerDay/

El compromiso de la empresa es cambiar el curso de la sanidad mediante atrevidas investigaciones científicas, terapias para mejorar la vida y una promesa de dar prioridad siempre a los pacientes.

Los retos se producen todos los días en el trabajo para Jessica Cybrowski, un especialista ejecutivo en asistencia al paciente de Celgene en Berkeley Heights, N.J. Ayuda a los pacientes a afrontar los retos del seguro y cobertura de Medicare para asegurar que tienen acceso a los medicamentos que necesitan. A lo largo de sus años de trabajo en la empresa, Jessica ha ayudado a que innumerables pacientes tuvieran acceso a sus medicamentos. “Cuento con experiencia que es práctica y real”, comentó. “Mi equipo y yo estamos ayudándoles a luchar contra el cáncer. ¿Qué podría ser más reconfortante que eso?” Desde ayudar a personas a que obtengan sus medicamentos a usar tecnología científica de última generación para descubrir nuevos tratamientos, el espíritu emprendedor de Celgene, su cultura y su compromiso con las enfermedades raras, orientados al trabajo en equipo, crean una plataforma única para transformar los resultados en los pacientes. En todos los niveles, está creciendo y evolucionando. La pasión, la innovación y el coraje han pertenecido a los genes de la empresa desde su fundación. “Nuestro camino a una empresa de éxito incluyó algunos problemas imprevistos, el coraje de nuestro personal para convertir estos problemas en oportunidades y aprovecharlas y la visión de no solo superar los obstáculos, sino transformarlos en nuevos planteamientos y progreso”, comentó el anterior presidente y director general, el dr. Sol J. Barer. Sobre estos principios, Celgene se ha convertido en un líder en la entrega de medicamentos a pacientes con necesidades sin satisfacer, investigando con ahínco para resolver las preguntas científicas sin responder y trabajando incansablemente para mejorar las vidas de los pacientes de todo el mundo. Al tomar oportunidades, invertir fuertemente en investigación y desarrollo, y tener una perspectiva única, Celgene ha podido ofrecer opciones a los pacientes que mejoran su calidad de vida. Tal vez el ejemplo más claro de su valentía fue llevar la talidomina al mercado para pacientes con enfermedades raras graves que tenían pocas opciones de tratamiento. Con persistencia y creatividad, Celgene pudo transformar este medicamento con mala fama en una nueva esperanza para los pacientes de cáncer con necesidad.

Tanto si se trabaja para entregar terapias innovadoras a los mercados emergentes que no cuentan con la infraestructura adecuada o si se busca con determinación aprobaciones normativas para llevar nuevas opciones que traten las enfermedades raras, los empleados de Celgene están comprometidos en que los pacientes sean la prioridad

Y deja claro que la empresa apoya la osadía, la creatividad y la valentía en todos los niveles. “Este es un negocio arriesgado, y el error es un componente esencial para aprender. Nadie quiere fracasar, pero lo importante es que cuando fracasas, aprendas de ello”. A Joel Beetsch, vicepresidente de abogacía de pacientes, le ha impresionado lo abierta que es la empresa y cómo las típicas limitaciones del papeleo que hay en las organizaciones más grandes no suelen aplicarse en Celgene. “Es una cultura proactiva” dijo. Tanto si se trabaja para entregar terapias innovadoras a los mercados emergentes que no cuentan con la infraestructura adecuada, como si se busca con determinación aprobaciones normativas para llevar nuevas opciones que traten las enfermedades raras, los empleados de Celgene están comprometidos con que los pacientes sean la prioridad. Si surge un obstáculo, los compañeros trabajan conjuntamente para abordar ideas y sacar una solución al problema. Y también se toman su tiempo para celebrar éxitos. “Todo el mundo en Celgene comparte un objetivo común: ayudar a los pacientes a obtener la medicación que su médico prescriptor cree que mejorará o mantendrá su calidad de vida”, dijo Jessica. “Sabemos que cada uno de nosotros contribuye a ayudar a que un paciente consiga lo que necesita de una forma u otra.  Es una misión muy unificadora, lo que ya es una recompensa”. Los empleados de Celgene también se ponen en contacto con sus comunidades fuera del horario de trabajo. Un empleado que tenía un amigo que necesitaba un transplante de médula ósea estableció un registro de médulas óseas en un par de semanas.  Y solo el año pasado, los empleados superaron su objetivo de recaudar para el evento “Light The Night” (Enciende la noche) de la Sociedad de lucha contra la leucemia y el linfoma, en un 247 por ciento. También han realizado colectas para la investigación del cáncer de mama y han donado dinero para ayuda a los afectados por el tsunami. La dedicación a la comunidad destacó especialmente después del huracán Sandy, que arrasó la mayor parte de la costa este, incluyendo partes de Nueva Jersey, alrededor de la sede de Celgene Summit. Cientos de empleados de Celgene trabajaron por mantener la continuidad de los servicios a los pacientes, incluso cuando sus propios hogares sufrieron daños y sus familias se quedaron sin electricidad. Demostraron resistencia y tenacidad para que los pacientes tanto locales como de todo el mundo siguieran disfrutando de acceso a terapias vitales. Celgene tiene el compromiso de realizar negocios basándose en la integridad, la ética, la toma de decisiones sólida, el respecto por el medio ambiente y los comportamientos que reflejan su cultura empresarial. Han ampliado sus esfuerzos con el propósito de mejorar constantemente el rendimiento medioambiental, social y económico. Estos esfuerzos incluyen nuevos métodos de defensa y asistencia al paciente, interacciones del personal con la dirección de la empresa y el apoyo a nuevos programas de comunidades locales. Para Axelle Beauchamp, directora jefe de Recursos Humanos en Boudry, Suiza, los empleados creativos que colaboran en un objetivo común son los elementos esenciales de Celgene: los genes que dan forma a la empresa. “La gente tiene mucho talento, está motivada y busca pensar sin convencionalismos, marcando la diferencia” dijo. “Todo el mundo se compromete porque creen en la misión. Al tener los mismos valores, los resultados que ofrecen son sobresalientes”. La historia de Celgene abarca oportunidades inesperadas, el valor de aprovecharlas y la visión para transformarlas en progreso. Al final, Celgene espera convertir algunos de los retos más formidables de las enfermedades del siglo XXI en afecciones manejables.