Sindrome Mielodisplásico

El Mieloma Múltiple afecta a ciertos linfocitos, células plasmáticas, las cuales se encuentran en la médula ósea y producen anticuerpos que provocan anemia, insuficiencia renal y lesiones óseas.

FOTO: National Cancer Institute, www.cancer.gov

 

El Síndrome Mielodisplásico (SMD) engloba un grupo de enfermedades caracterizadas por la producción anormal de células sanguíneas por parte de la médula ósea.[1] La médula ósea es el tejido responsable de la generación de células sanguíneas; a partir de una única célula madre hematopoyética pluripotencial derivan células sanguíneas inmaduras o blastos que luego se desarrollan y se diferencian dando lugar a glóbulos rojos y blancos y a plaquetas.[1]

El SMD interrumpe dicho proceso fisiológico, abarcando distintas malignidades de células hematopoyéticas identificadas por la presencia de hematopoyesis ineficaz, como consecuencia de alteraciones en la regulación de crecimiento, proliferación, diferenciación y apoptosis celular en la médula ósea. Los blastos no se desarrollan plenamente para formar células sanguíneas maduras y, en consecuencia, los pacientes con SMD presentan menor cantidad de células sanguíneas maduras.[2] Las células defectuosas no sólo son incapaces de desarrollar sus funciones adecuadamente, sino que también poseen una vida media más corta, induciendo bajo recuento sanguíneo.[1]

El SMD afecta principalmente a personas de edad avanzada (generalmente aquellos mayores de 60 años), con una mediana de edad en el momento del diagnóstico de cerca de 70 años [3] y se asocian a factores de riesgo como los tratamientos quimioterápeuticos  previos o la exposición a disolventes y pesticidas. El aumento de la esperanza de vida se asocia con el incremento de la frecuencia de SMD. La evolución varía de unas personas a otras, aunque su pronóstico puede empeorar notablemente debido a la presentación de complicaciones  por la propia insuficiencia medular o bien por la transformación en Leucemia Mieloide Aguda (LMA). Por ello, es muy importante la realización de controles periódicos de la función medular y de detección de leucemias y la administración de tratamientos específicos para evitar que el pronóstico empeore.

 


Referencias:

[1] Guía detallada de Síndromes mielodisplásicos. American Cancer Society 2014.

[2] Síndromes mielodisplásicos (SMD). Oficina de apoyo al paciente. Programa Nacional de Donadores de Médula Ósea de los Estados Unidos 2009.

[3] Sekeres MA, Schoonen WM, Kantarjian H, et al.: Characteristics of US patients with myelodysplastic syndromes: results of six cross-sectional physician surveys. J Natl Cancer Inst 100 (21): 1542-51, 2008.